|
Dubai se ha convertido en algo así como la Pasarela Cibeles de la arquitectura. Parece ser que, entre otras construcciones que existen allí, se va a levantar un rascacielos giratorio, en que cada apartamento iría teniendo su propia orientación a lo largo del día. Y, a su vez, el edificio se distinguiría porque, al moverse sus piezas, nunca sería el mismo. Y por si esto no fuera ya bastante impactante, a otra mente creativa se le ha ocurrido que va a colocarlos al revés, con la base arriba, como si pusiéramos una pirámide boca abajo. Audacias arquitectónicas que recuerdan a esas prendas de los modistas tipo John Galliano que nada más se ven en los pases y jamás por la calle, ni en ningún sitio a decir verdad. Pero que dicen que sirven, no sólo para admirar a su creador, sino para marcar tendencias, porque mientras que uno puede aprovechar el volumen del modelo, otro puede interesarse por las mangas o por la caída de la falda. En fin, aunque no entiendo gran cosa de altísima costura, es de suponer que estos vestidos irreales han de servir sobre todo para inspirar lo que luego se verá en la gente corriente. Por lo que no nos imaginamos que nadie pueda ir vestido de la mañana a la noche con estos sofisticados, por no decir imposibles, ropajes. A no ser que se trate, claro está, de un nuevo rico. Más información
|